lunes, 17 de agosto de 2009

¿Qué sucede en la CONCACAF?


Mejor dicho, qué les sucede a los árbitros de la CONCACAF? Bueno, no creo que sea sólo culpa de ellos, también tendrán algo que decir los instructores y los intereses de los mandamases. Me sorprende, y no debería, que haya intereses tan cruzados entre FIFA y CONCACAF. Y aprovecho ahora, como buen polemista barato, para airearlo. Hay un nivel muy bajo actualmente, y así va a ser difícil ver a árbitros de esta confederación dirigiendo partidos importantes. Por partes.

Vaya desastre la última Copa Oro, parece que la no presencia de Carlos Batres destrotó los planes de los designadores. Como se supone que México va a llegar a la final, ya no se puede contar con los mejores árbitros, así que hay que tirar de Batres, que es un valor seguro. Pero sin él, quién es el número uno de la confederación? Dudo mucho que en Europa se pueda hacer una pregunta así, el nivel arbitral es suficientemente elevado para que haya dificultades para escoger el mejor, pero en CONCACAF? A qué se dedican los instructores? Todo el peso lo llevan los mexicanos y Batres. Por qué no hay un árbitro de confianza de Nicaragua?

Designan un total de 16 árbitros porque ni ellos saben en quién pueden confiar, total, al final hay árbitros que sólo pitan un partido, sólo un partido para los mejores árbitros de la zona? Árbitros como Wálter López, Paul Ward, Vaughn, Moncada, García, Hospedales, sólo están de relleno, lo malo es que ellos también lo saben. Entonces, para qué? Para dar oportunidades a los jóvenes están los torneos "sub", pero estamos hablando de los mejores árbitros. Las designaciones, caóticas. La única designación de cuartos que se sostiene es la de Archundia, quizá también la de Pineda, designado para un partido a priori fácil y que podía ser un premio para su carrera. Lo de Campbell...con calzador es poco, jamás ha demostrado ni por asomo el nivel de Prendergast que, si bien era bueno, tampoco era espectacular. Me va oliendo mal el caso del salvadoreño Joel Aguilar. Después del fiasco del partido de grupos México-Panamá, va y lo designan para unos cuartos de final (y posteriormente cuarto árbitro de la final). Dónde está Marco Rodríguez? Quizá designar a dos mexicanos ya es mucho, pero si no hay más...hay que designar a Aguilar porque tiene que ir al Mundial. No somos ni ciegos ni tontos, a mí me gustó mucho su arbitraje en los dos mundiales en los que participó el verano pasado, pero una cosa son juveniles y otra partidos a cara de perro, y en estos ha demostrado que todavía no está al nivel, pero hay que designarlo, como sea, debe llegar, FIFA tiene que ver que le designamos partidos difíciles. Las semifinales, bueno, Campbell se libró, dirigió bien, una semifinal. Acierto plenamente de Roberto Moreno (foto) en la otra, por otra parte, Quesada y Brizan olvidados. Y ya, como no podemos designar ni a Marco ni a Armando ni a nadie, pues que Campbell se coma el marrón. Cuartos, semis y final, y porque no había tercer y cuarto puesto porque si no...Batres, por qué te lesionaste?

Otra cosa es la relación de árbitros que FIFA ha preseleccionado para el Mundial. Al primer corte entraron Aguilar, Marrufo, Batres, Archundia, Rodríguez, Moreno y Wijngaarde. Creo que era una lista correcta, de lo que podía haber, yo quizá hubiera añadido a Brizan y hubiera cambiado a Wijngaarde por Quesada, pero poco más. Aguilar? Bien, muy joven pero parecía que iba a llegar a la cumbre rápido. Qué coño pinta Jair Marrufo en la lista con sólo un año de internacional? Cómo nada lógico se me ocurre, voy a preguntarme quién era su padre...ah, Antonio Marrufo, ex-árbitro internacional mexicano, vale, me lo apunto. Lo de Moreno era algo incierto, su inclusión fue poco esperada, hasta por él mismo, aunque todos sabíamos que era de relleno. Pues ahora tenemos que tragarnos las palabras. En poco tiempo ha pasado a ser un gallito...o quizá ya lo era pero nadie le prestó atención, que malo es tener un padrino, porque llegar llegas, pero de la hostia que te pegas, quién se hará responsable? Moreno está on fire y lo ha demostrado en la Copa Oro y dirigiendo el partido más importante de CONCACAF, México-EEUU por el Mundial. Atención, a que no sabéis quién estaba designado para este partido? Sí, Joel Aguilar. No sé hasta qué punto la impugnación de la designación por la Federación Mexicana de Fútbol surtió efecto, pero la FIFA cambió la designación, y supongo que Carlos Ortiz lloró, pero de alegría, imagino. Moreno hizo un buen arbitraje, pero, en cambio, se encuentra ya fuera del camino mundialista. No os preocupéis, Marrufo y Aguilar siguen. El primero se irá para Nigeria y el segundo a Egipto. Otra oportunidad más, pero, para qué? Si igualmente ya le han reservado plaza para la primera fila, aunque pite los partidos basura, ya habrá estado en un Mundial a su edad. Lo que jamás consiguió Sibrián, por fin lo consigue su compatriota. Vaya problema la CONCACAF si en el Mundial están dos apadrinados y no están los mejores. A veces aún pienso que Archundia se puede quedar fuera, si echaron a Mejuto...Vaya dilema, y con Marco qué hacemos, está flojito últimamente, Batres es fijo pese a lo que diga Felipe Ramos. Uno que raja y tiene mucho que callar. La predicción de dicho ex-árbitro internacional mexicano es que irán al Mundial Aguilar, Marco y Archundia. Quizá un poco de envidia hacia Batres? Ramos es sólo tres años mayor que Batres y coincidieron en varios torneos.

Creo que me quedan cosas por decir, pero tampoco nadie va a hacerme caso, y es bueno darse cuenta antes de que nadie te lo diga. Se ha convertido en un caos esta entrada, pero...qué haríais vosotros?

2 comentarios:

César dijo...

Buen rollo nos has metido, Nacho. Y cuando digo bueno, me refiero a eso. Es muy bueno.

Me ha gustado el análisis. Sin embargo, tengo algunas preguntas.

¿Quiénes son esos instructores de los que hablas? Me parece a mí que deben de ser de la misma "calaña" que los protagonistas de los que nos has hablado. ¿Cómo les van a instruir si ellos mismos tienen poco nivel?

¿Para qué va a esforzarse Aguilar si sabe que va a ir al Mundial, haga lo que haga?

Y eso me lleva a otra reflexión. Yo, en el deporte profesional, soy muy elitista. No hay cosa que me produjera más pena (y risa) que ver a Mousambani en aquellos JJOO, aprendiendo a nadar. ¿Por qué tienen que ir árbitros de ciertos países a un mundial?

Ay, qué tiempos aquellos en los que solo iban europeos y algún argentino, brasileño o uruguayo.

En fin, como tenemos que ser guays, mandemos a un trinitense o a un fidjano, y ya está. Que arbitren en un mundial. Y mientras, Mejuto viéndolo por la tele. Así nos va.

Nacho dijo...

Yo creo que ese que apuntas es el problema, ni más ni menos, gente como: Leslie Austin (de Barbados, presidente de los árbitros de CONCACAF, jamás ha sido árbitro), Amílcar Burgos (Honduras...¿experiencia?), Aarón Padilla (México, presidente de los árbitros de la FMF), el ya mencionado Ortiz y el único que se salva, Brian Hall (Estados Unidos, árbitro mundialista).

Echo de menos nombres importantes y de peso, todos ellos ex-árbitros de prestigio: Prendergast, Baharmast, Ramdan, Brizio, etc. Que FIFA incorpore a gente como Elizondo para la CONMEBOL es muy positivo, en cambio CONCACAF no lo consigue.

De momento siguen fogueando a Aguilar, ahora le han designado el Trinidad y Tobago - USA. Y seguirán haciéndolo, y ojalá que sea un gran árbitro, pero de momento no es digno de ser mundialista.

Coincido plenamente contigo, como es habitual, en lo de Mousambani. Lo de las cuotas por confederación es politiqueo barato, todo el mundo sabe que el mejor árbitro africano no es mejor que el hipotético último mejor árbitro seleccionado de Europa.

Todos esos árbitros exóticos estarán en el Mundial, y podrán contarlo en su blog, o en su web, o sólo a sus nietos, pero su presencia es tan predecible como testimonial. Pocos árbitros en todo el mundo pueden decir que han estado en tres Mundiales, como Codjia. Sin embargo, hay árbitros que les dan tres mil vueltas que no han estado en ninguno, y tú sabes a quien (o quienes) me puedo referir.

Saludos, César, y espero que actualices ya, que a mí se me da muy mal la polémica, jeje.

Nacho