lunes, 22 de septiembre de 2008

Kyros Vassaras


Próxima parada Grecia. En la historia arbitral reciente no hay ningún árbitro griego al que destacar, así que lo que ha conseguido Kyros Vassaras en estos años está siendo realmente un hito en el arbitraje griego. Es un fútbol menor, pero tampoco tiene mucho que ver, el nivel del fútbol eslovaco es el que es y Michel está arriba. Vassaras tiene 42 años y es internacional desde 1998. Su carrera internacional no pudo comenzar mejor. Participó en la Copa Mundial sub-17 Nueva Zelanda 1999. Fue el árbitro de la final. Ha sido, y será, su único torneo juvenil. Fue seleccionado para el Mundial de 2002. Arbitró un partido de la fase de grupos, pasó el corte de los octavos de final, pero no dirigió ningún partido más. Fue designado cuarto árbitro de la Eurocopa 2004. En ese mismo año, participó en los Juegos Olímpicos de Atenas. Dirigió unos cuartos de final y la final. Se perdió el Mundial 2006 por lo mismo que Mejuto, uno de sus asistentes no superó las pruebas físicas. Se pudo resarcir en la pasada Eurocopa, donde dirigió dos partidos de la fase de grupos. En la temporada 2001/2002 ya arbitró unos cuartos de final de la Liga de Campeones. La siguiente temporada se quedó con partidos de la fase de grupos. En cambio, en UEFA, dirigió una semifinal. En la 2003/2004 arbitró unos cuartos de final de la Champions y de la UEFA. En la temporada 2004/2005 dirigió unos octavos y una semifinal de la Champions. Un año más tarde, se quedó con unos octavos y unos cuartos de Champions y unos octavos de la UEFA. En la 2006/2007, pleno: octavos, cuartos y semis de la Liga de Campeones. También dirigió una semifinal de la UEFA. Es una buena apuesta para Sudáfrica, no es de los cinco mejores, pero como no sólo van a ir cinco, pues habrá que rellenar el cupo europeo. Arbitró veterano y de garantías, eso sí, se toma su tiempo para amonestar, va a su ritmo, aunque a veces cuando no te lo esperas te pega un sprint de 40 metros con cara de griego cabreado para amonestar al portero por perder tiempo, pero luego todo vuelve a la normalidad, qué crack.